EL SEXO, LO NECESARIO
Qué es el tedio sino la costumbre de filosofar, cuando el mundo está ya
cansado de filosofar
-la falta de sexo con las mujeres hace que uno se desvié de propósitos
sagrados-
-y es sagrado hacerle el amor a las mujeres-
-¿sabes hacerle el amor a las mujeres que sólo quieren ser libres?-
Mi Cool Fresh helada me dice que los escritos no son vanos cuando se ha
estado en el peor de los infiernos, dedicado a estudiar y entender la condición
humana
-ella se volvió lesbiana por esperar al mejor de los hombres-
-ella perdió al amor de su vida porque era demasiado bueno para ella-
-ella eligió al peor de los hombres porque no se entiende-
En realidad eso de entenderse es algo que pocos han logrado.
-¿te entiendes, Julio Mauricio Pacheco Polanco?-
Todo escritor que escribe con claridad y alguna vez supo qué era perder
el norte, sabe cuáles son los caminos que nunca más serán recorridos por más
mujeres muy bellas que conozca
Me siento a la puerta de mi apartamento y espero a que sea la hora del
almuerzo mientras pienso en quién será la nueva mujer para amar
-los muchachos se agarran a golpes y la policía interviene, ¿no les hace
falta sexo para calmar la furia de los que no saben de la vida de los amantes?-
El sexo es la mejor evasión, lo sabemos todos
Un pueblo sin sexo está destinado a la violencia
-¿saben que las mujeres calman hasta a los espíritus más bravíos y
fieros?-
Una multitud que guarda silencio
-lo intentamos todos, cada quien alzó la voz y halló la misma multitud
en silencio-
-rebelarse es una tradición donde nadie hace caso, los Derechos Humanos
son eso: gritos en las calles a plena luz del día que todos ignoran-
La Ley hace lo que puede
-las fuerzas del orden pueden reducir hasta a los más rankeados
delincuentes-
Insisto, un pueblo sin sexo pierde la razón
Me siento a esperar las horas del placer
Cada día es una nueva aventura
Una muchacha que deba ser conocida y penetrada
Alguien para tener muchos orgasmos
Cerrar la puerta de hoteles discretos
Prender un cigarrillo mentolado
Y caminar plácidamente por la ciudad sin temor a nada
¡De eso se trató siempre, de eso!
Comentarios