HISTORIA DE UN PATRIOTA
Ah carajo, otra vez no hay para cenar en esta casa, ¡qué vaina es ésta!
¿Pero qué querías?, dejaste el trabajo por cojudeces. ¿Cojudeces?, ¡no sabes lo
que es ser nuevo en una fábrica!, me punteaban los operarios, ¡me punteaban!,
¿puedes entender eso? ¿Y no podías sacarles la mierda, no eres hombre? ¿Y crees
que no lo hice?, no vieja, no dejé el trabajo, me votaron que es diferente. Lo que
fuera, si quieres comer, ¡a trabajar!, que de puta, no me vuelvo a meter otra
vez, ya me pegaron una candidiasis, claro, como no tenemos sexo hace años, no
sabes lo que es tener hongos vaginales, ¡mira, mira, mira esto que tengo por tu
culpa! ¡Basta ya mujer!, pareces loca, qué haces encalatándote para mostrarme
tus partes íntimas. ¡Es para que veas tremendo bueno para nada!, mira, me meto
el dedo, ¿ves?, mira, me meto el dedo, ¡mira lo que sale!, es materia blanca,
tengo hasta el útero lleno de materia blanca, se llama esmegma, me hice muchos
lavados vaginales y me salieron hongos por ello. Ya, deja de hablar huevadas,
esas son cosas de mujeres, no tengo nada que ver con eso. ¿Cómo que cosas de
mujeres y no tienes nada que ver con esto?, ¡me metí de puta para parar la
olla!, porque eres un inservible, no sirves como hombre, no hay para comer y
punto. Ya, inservible, eso no me decías cuando hacíamos bien el amor, pero si
clarito recuerdo que me decías: así papito, más, todo, duro, más. Ya calla,
zonzonazo, vaya a buscar la manera en cómo hacer dinero o si no, no hay para
comer, y cuidado con que te quieras fugar, recuerda que tengo 8 hermanos y ya te
sacaron la mierda la vez pasada, cuando intentaste ir de la casa. ¡Me largo!,
me voy donde al menos pueda comer algo. Ah, sí, te vas donde la gorda de la
esquina, la que pinta y hace maniquiur a las cochinas esas que muestran todo el
cuerpo con tal de atrapar al primer pajero que anda caliente todo el tiempo
para que las mantengan, ja, ustedes los hombres sí que no saben nada de
nosotras las mujeres, ja, maniquiur, cómo les olerá la raja, con esas uñas
largas no se puede hacer lavados vaginales, ¡bueno para nada!, ¿escuchaste
bien?, ¡bueno para nada! ¡Ya, no jodas mujer, me voy donde la gorda de la
esquina, aquí no hay nada para comer!
Y el tipo se fue donde la gorda de la esquina, la misma que siempre
tenía tiempo a esa hora y, cuando él pasaba penurias económicas, le espera con
lo de siempre: una tacita de té. Y nada más.
¡Viva el Perú!
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