TODO ENFADO SE DESVANECE EN 90 SEGUNDOS



 

90 segundos, nada más. Todo mal rato que te hagan pasar, pasa en 90 segundos. Es por Ley. No permitas que te hagan daño. La persona por más malvada que sea, si te hace irritar, después del irritamiento, en 90 segundos, se te pasará todo y verás, todo continúa, todo sigue en paz y en tranquilidad.

Sólo son 90 segundos los que necesitas para recuperar tu paz. Te apartas de todos, te refugias en tu soledad y, verás, todo pasa en 90 segundos.

Cierra bien la puerta de tu habitación y deja que el mal momento pase. 90 segundos es lo que necesitas, no calmantes, ni duchas heladas ni alguna evasión como el alcohol u otras drogas, sólo 90 segundos en tu habitación, recostado, para sentir cómo vuelve la paz a ti. Esto es Ley.

Por eso: elige bien con quien te vas a casar. Mejor es si no te casas.

Por eso: decide bien si deseas ser padre de familia. Lo mejor es no tener hijos.

Por eso: descarta de inmediato de tu entorno laboral, si tuvieras alguien que no te agrade y te ocasione sólo problemas.

Pon límites con tus amistades y las personas de donde vivas: para eso se usa la palabra y los consejos de quienes custodian las Normas de Buena Urbanidad, debes acudir a ellos para que te indiquen qué debes y no hacer.

90 segundos, nada más y, se te habrá ido la irritabilidad, el mal momento, el mal rato, lo que te hayan hecho sentir.

Todo se pasa en 90 segundos, es por Ley.

Ahora, si fuera cual fuera la circunstancia, después de tus 90 segundos de paz, la mortificación persista, el problema no eres tú. Soluciona el problema meditando qué te hace feliz y qué te hace desdichado. Lo que te hace feliz, es lo correcto, lo que te hace desdichado, es la razón del por qué, luego de haber recuperado tu paz en 90 segundos, explique por qué no puedes sentir tu paz de manera permanente.

Todo severo enfado se va en 90 segundos. Tú eliges entonces si quieres que en tu vida, el enfado que te hagan sentir, desaparezca en esos 90 segundos o, seas desdichado de por vida.

Elige bien, si no sabes elegir, consulta a quien sea sabio de verdad, alguien que sea sincero contigo y te diga de corazón qué es bueno y malo en la vida, de manera honesta, como lo hago ahora yo.

90 segundos. De eso depende tu vida, tu paz, tu equilibrio, el éxito.

¿Quieres ser famoso o popular? Eso dura poco tiempo, las personas siempre esperan tus errores para luego condenarte.

¿Quieres salvar al mundo o cambiarlo? Déjame decirte que quien te haya dicho eso, es alguien totalmente malvado, el mundo nunca tuvo ni tendrá remedio, no tiene solución ni tampoco lo tendrá, olvídate de las consignas generacionales, están hechas para los tontos útiles, hasta cuando les seas útil, luego, te harán a un lado, en el olvido, cuando seas viejo y no les sirvas, así funciona este mundo.

¿Te has enamorado? ¿Quién te engañó tanto y te hizo creer que el amor existe?, lo que existe es la pasión, calentura o el sexo y, eso es animal, instintivo, no racional ni reflexivo, sino, mira a los referentes generacionales y sus matrimonios, hasta los más exitosos en el mundo, no son felices.

¿Te dieron un enfadón?, relájate, refúgiate en soledad, deja que se vaya el fuerte enfado, sólo tarda esos 90 segundos y, después, respira tranquilo o tranquila, verás que nada pasó, que no fue tan grave el mal momento que tuviste.

Son sólo 90 segundos, por Ley, nada más, las personas normales lo saben bien y tú y yo somos tan normales como para saber diferenciar bien, qué es bueno o malo para nosotros.

90 segundos para volver a ser feliz. Eso es todo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

MANUAL PARA NO DESPERDICIAR LAS NOCHES

EL POEMA QUE HONRÓ AL MUNDO

EL CORAZÓN QUE VOLVIÓ A SU DUEÑO