TUVE 5,000 MUJERES, PERO DECIDÍ QUEDARME SOLO
¿Hubo algo que ellas se negaran a hacer conmigo en los lechos?, pues no,
pero el sexo no nos retiene, es sólo placer, algo que algunos confunden con
competencia: cuántas fueron en tu vida, cuán buen amante eres, ¡cuán buen
hombre!, si es que eso me repitieran constantemente, luego de haber hecho con
ellas lo que se me diera la gana
5,000 mujeres no es poca cifra, es como para salir a caminar por la
ciudad y confundirse con algunas, tratando de descifrar si fue mía o no
-tú no sabes quién es puta y quien no, las veo a todas y hasta dudo de
si sean femeninas o lesbianas
-se normalizaron los gases vaginales y, las mujeres se jactan de éstos:
¿ya la clase, la elegancia, dónde el recato y el pudor?
Se hicieron cirugías a más no poder, pocas se salvaron, ¿autoestima disminuida?,
¿no sentirse cómodas con su natural forma de ser?
-en mi novela, Los Derroteros de la Soledad, del 2010, escribí: ¿las
mujeres son sólo senos, trasero, piernas, vulvas?
-en la novela, La Brevedad en El Tiempo, del 2011, una rubia de ojos
azules se negaba a dialogar, sólo quería beber cerveza y, le encantaba de ser
llamada como “la yegua”
-en la novela, Cuando Venus jugó a ser Perversa, 2014, le metía el puño
por el orto a una rubia de mi talla y, ella, se sentía feliz
-en el libro de relatos testimoniales, Historias de Amor y Sexo, 2015,
una muchacha decía que hacía de todo por S/20 y, me confirmó lo que dos años
atrás descubrí: el uso del hueso pélvico: se puso en cuatro sobre la cama y me
dijo: trata de meter un dedo en mi vagina, y no pude
-en mi novela, Especulaciones sobre las Conveniencias, 2017, hablé de
política y de sexo: el sexo oral era la fantasía de las putas, ahora todas
tienen labios pichuleros
-en mi novela, Un Hombre Soltero, del 2019, hablé sobre todos los tipos
de menstruación que existen y, las mujeres de Arequipa se escandalizaron,
ninguna asistió a la presentación de mi novela, donde declaraba cómo fue mi
experiencia al ver el útero de una de mis mujeres
Miles de mujeres, demasiado bellas algunas, por qué no me quedé con
alguna de ellas. Tengo casi 55 años, con alguien debí quedarme para acompañarme
al menos
-la canción dijo: “la edad te alcanza y hay que decidir”, en relación a
tener que quedarte con al menos una muchacha
Esto es una ruptura a la norma de que un hombre, en este caso, un escritor
que ha gozado de las mejores mujeres, tenga que obligadamente quedarse mínimo
con una mujer
-me agrada sentarme a escribir a esta hora de la tarde, mientras fumo mi
cigarrillo mentolado (sin que ninguna mujer me diga: te hace daño, hueles a
cigarrillo) y, tomar mi Cool Fresh (sin que ninguna mujer me repita: la gaseosa
hace daño, toma agua)
-me vale un carajo vivir 100 años más o menos, mientras escriba, todo tendrá
sentido (algunos ni escriben, pagan a negros literarios para presentar una
genial novela, le llaman: vender el alma al diablo
Normalmente doy discursos en Facebook de casi una hora diaria: es mi
manera de decir lo que debería decirle a una mujer, pero no hay alguna que
pueda sostener ese diálogo conmigo, mucho menos sin drogas o alcohol
¿Terapia que no se concreta con mi psiquiatra o psicóloga? ¿Ser
intelectual es estar enfermo cuando se expresa temas que pocas personas pueden
abordar? Tomo mis pastillas para dormir, el día ha sido largo, alguien debe
descansar sin ser molestado, ese soy yo
-¿Por qué escribes tanto?, me preguntan. Respondo: porque ése es el
lugar en el mundo donde mejor me siento, es decir, escribiendo, ¿lo hago por
salvarme?, ¿salvarme de qué?, rompí mi compromiso con la humanidad desde que
Perú se convirtió en un país autodestructivo
5,000 muchachas de las más bellas, expertas en hacer el amor, hasta que
me conocieron y supieron que el sexo no tiene límites, sin que ninguna de ellas
pudiera retenerme
¿Es dura la soledad? No, no lo es, diré, a mis casi 55 años, es la mejor
de las bendiciones. Es mi miedo a no ser libre, así sea el que hable de la
soledad total en el Cosmos.
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