HAY GRITOS FUERTES EN LA CASA BLANCA Y EN EL KREMLIN



 

Cuando el genio augura el amor de los tiempos, en la epopeya de nuevos mandamientos con narrativas que arrasan con todo lo establecido para enseñarnos a amar de una nueva forma, más allá de las revoluciones de los sentimientos y las entregas, la guadaña propone alianzas disruptivas con la vida: misiles en segundos de ser lanzados, siglo XXI, esto lo he leído tantas veces, los rumores del final cercano, orgasmos detenidos por el sonido de las sirenas, alarmas, simulacros, golpes de estado o guerras mundiales.

El genio suele asomarse como la naturaleza misma, reclama sangre como la muchacha que no desea esta vez menstruar. No son las equivocaciones de esos caprichos de decir: quiero un hijo tan sexy como él, como yo, como tú, cada mujer sabe a quién debe elegir. Es el genio que advierte desde antes de los nuevos inicios y los cambios que, la vida no tiene dueño: oscuros dedos de piel muy nacarada siempre están sobre los botones que exigen los mejores escritores para los nuevos textos de historias: muchachos que aman sus banderas, ofrendan sus vidas por el honor y la justicia. Esta noche es como todas las noches, una noche cero donde alguien debe ser concebido, donde un misil debe ser lanzado o, debió ser lanzado: la advertencia, ¿qué haces Eros si en este mundo, mis instintos que son los tuyos, mandan?

Alguien ve con religiosidad y mucho aprendizaje, los textos dejados por los profetas, sabe bien que no volverán a tener los mismos versículos, esto ha pasado antes varias veces, lo sabe bien, lo sabes tú, lo sabrás ahora, mañana, los sermones serán diferentes y nadie dirá nada, siempre hemos hecho como si nada hubiera pasado.

Los prematuros que nacieron con la ley de la ventaja: una familia poderosa, inteligencias muy desarrolladas, (podrás ser muy rebelde y esforzado, ellos hacen las reglas, así lo intentes con tu vida en tu magnánima pasión que será pronto olvidada, ellos siempre ganan, ¿no ves sus monumentos en todas partes?), escribí, los prematuros, acaban de hacer nuevos planes o contratos para el mundo y, el mundo nunca es consultado, el mundo vive de ellos, sólo se acomoda a ver cómo son los cambios. Contados los segundos, las miradas vuelven a la realidad, las oraciones fueron hechas hacia nadie, el mundo peligra, ningún lugar es seguro, siempre fueron tiempos de guardar pan para mayo.

Aprovechados oportunistas calculan las ganancias para arcas que enriquecieron constantemente a pocos. Los mercados se replantean, dicen que es en nombre del progreso, entre ciudades llena de radioactividad, ¿aún crees que puedes ser dueño de tu destino? Una llamada al enemigo te salva la vida, pero antes debes haber pagado dicho favor. ¿Y qué nos pertenece entonces?, piensas mientras tus hijos estudian materias muy distintas con las que creíste estar cercano a la verdad. Un segundo antes del final es cada segundo. El anciano que tuvo el poder en el día que me iba a enlistar para ser comando aire mar y tierra me dijo: ¡estás perdiendo el tiempo, desde que fui pensante siempre esto ha sido así!

Fumar un cigarrillo mentolado, tomar de mi Cool Fresh, sé que no fue fácil llegar hasta donde he llegado, como para sentarme a escribir sobre lo que otros empiezan a temer, mejor dicho, son temores presentes con los que convivimos y decimos que hay razones más serias por qué afectarnos. Tienen razón, los ideales no sirven para pagar los alimentos del día, el sexo no da de comer a menos que la muchacha sea una profesional que cobre caro mientras sea bella, ¿el amor?, ¡ah!, dolores de cabeza superiores a los del parto cuando los sentimientos fueron derrotados por las preocupaciones comunes.

En el frente, las decisiones pueden estar tomadas quizá desde que somos homo sapiens. Es nuestro instinto que carece de memoria y los desenlaces de la historia. Las pugnas por el poder.

Desde bunkers donde la traición se paga por muchas generaciones, hombres serios no dejan de discutir entre bravuconadas y amenazas, esto es mío, no puede ser tuyo, aquí mando yo, ¿hasta dónde mandas tú? No, no son juegos de guerra, es la Tierra que palpita y tiene miedo, es el genio que se divierte con Eros en la trampa ante la que todos han sucumbido desde siempre, ella no quiere menstruar.

Y todos sabemos, el mundo es un lugar inmenso donde ya no cabemos todos. Y encima, no nos pertenece.


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