TODAS LAS VECES QUE NO FUERON
Decir quédate es toda una vida, cuántas veces no se dijo esa palabra, cuántas veces dejó de cambiar el mundo sólo por no haber solicitado lo que siente el corazón, ¡oh, sí, el corazón!, el corazón que grita desde el descubrimiento del alma esa palabra que lo cambia todo o, debió cambiarlo todo, como si en la memoria engañosa, alguien creyera escucharla al hecho de no haberse sido dicha. ¿Dijiste con todo el coraje del mundo: quédate? No estoy hablando de un volver a tener sexo, el alma es sagrada cuando despierta a la vida, lo intenso, lo que salva, lo que nos arroja al mundo y en el vértigo, el miedo se hace fascinante, una aventura que no queremos perdernos. La muchacha dijo una vez que el corazón también se equivoca. A mis casi 55 años veo que la gente añora las equivocaciones del corazón, tanta sensatez sólo conduce a horarios establecidos, cigarrillos no compartidos, silencios donde los ojos se evaden con libros donde hay grandes enseñanzas, pero no ese quédate. En...